En el cerebro tenemos una zona de células denominada ‘Sistema de recompensa o de gratificación’. Gracias a ella, el ser vivo obtiene placer al realizar determinadas actividades como comer, beber y mantener relaciones sexuales, que van encaminadas al mantenimiento de la vida. Esta obtención de placer consigue que se lleve a cabo un comportamiento de búsqueda en espera de obtener la recompensa.- Las drogas actúan produciendo ese ‘placer’ sin necesidad de esfuerzo, por el mero hecho de consumirlas.
- Cuanto más se consume, el deseo se convierte en ‘deseo patológico’, y pasa a ser el centro de la vida del adicto.
Ciertos experimentos realizados en animales han demostrado que, colocando un electrodo en esta zona cerebral y adiestrando a los animales a estimularla mediante una palanca, que les producía placer, perdían el interés por comer, beber y relacionarse sexualmente, pues obtenían el placer sin necesidad de esfuerzo, y estaban continuamente pulsando la palanca.

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